viernes, 1 de septiembre de 2017

Fin de semana de naranjas y raviolis

Septiembre empieza a pura música ¡y de la mejor! con dos propuestas gratuitas imperdibles. Naranja Dulce se presenta el sábado 2 a las 15 en la Usina del Arte. Y Los Raviolis invitan a rockearla el domingo 3, también a las 15, en el CCK.

Naranja Dulce presenta su segundo disco, “Despertando molinos”, que tiene hermosas canciones propias y otras tradicionales, de esas que se transmiten de boca en boca y de generación en generación y que por surte, y gracias a la bellísima voz de Cecilia Allende, la única mujer del grupo, también se graban para que más chicas y chicos las conozcan. Las entradas se retiran desde las 13 en La Usina del Arte (Caffarena 1, en La Boca).

Los domingos son días de raviolis, lo sabemos. En esta oportunidad el encuentro es a las 15 en la plaza central del CCK (adentro, techado). No hace falta retirar las entradas con anticipación, sólo llevar mucha energía para saltar, cantar y bailar al ritmo de Los Raviolis, la banda de rock para toda la familia que se anima y lo dice: la maternidad y la paternidad, además de ser hermosa, es pesada, es intensa, a veces nos abruma y nos cansa. Por primera vez lo dicen músicos muy buenos en sus canciones y en sus recitales. Y eso, justamente, es lo que nos hace querer, sentir cercanos y aplaudir a Los Raviolis.

Se viene un fin de semana para aprovechar los últimos días de otoño en familia, cantando y saltando. Que lo disfruten.

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lunes, 5 de junio de 2017

Hermosa música para disfrutar en otoño

Algo que me gusta de ser mamá es volver a jugar, a sentarme en el piso, leer cuentos en voz alta haciendo diferentes voces, y ¡cantar! Disfruto muchísimo de encontrar canciones nuevas y también de recordar las que me cantaban mi mamá o mi abuela. Por eso me alegré tanto al descubrir a Naranja Dulce.

“Despertando molinos”, el segundo disco del grupo, me llevó al patio de la escuela, a la rayuela, a la soga y las bolitas, al pisa pisuela, la pelota de trapo y a terrome terrome con la canción “Veredeando”.

Jugamos con Ana, de ocho años, con mi sobrina de seis, y con Lulú, que acaba de cumplir uno, con rimas que nos dieron risa, adivinanzas fáciles y no tanto, y trabalenguas que desafiaron a las más grandes.
El disco tiene hermosas canciones propias como el candombe “Pica repica” y “Flores amarillas” en la que se luce la voz dulce y cálida de Cecilia Allende, la única mujer de la banda compuesta también por Santiago G. Bienes en guitarra y voz; Hernán Fernández en bajo; Martín Sosa en batería; Gastón Fernández en percusión; y Nikanor González Bienes Aybar en guitarra y piano.

Escuchar “Despertando molinos” también me transportó a la casa de mis abuelos, en la provincia de San Juan, para acurrucarme en su cama, bien tapada, mientras mi abuela cantaba “La barca”; o para jugar en el patio al ritmo de “La pájara pinta”. Esas canciones tradicionales que se van transmitiendo de boca en boca y de generación en generación y que, por suerte y gracias a la bellísima voz de Allende, también se graban para que más chicas y chicos (y otras mamás, papás, tías y abuelos) que no las conocían, las incorporen a sus repertorios para mañanas frías de otoño, para cantar a la hora de bañarse o al salir a pasear y saludar palomas.

Naranja Dulce presenta “Despertando molinos” el domingo 11 de junio a las 16 en el Chacarerean Teatre (Nicaragua 5565, en Palermo). El espectáculo nos gustó mucho. Fue el primero al que llevamos a Lulú y fue realmente una propuesta para toda la familia. La luz siempre estuvo un poco encendida, el volumen jamás fue excesivo para una nena chiquita y ella bailó, estuvo a upa, se sentó en el piso con la hermana, aplaudió y gritó “¡¡bravo!!” al finalizar las canciones que más le gustaron. Las más grandes juntaron flores amarillas y disfrutaron de los vientos traviesos que invitan a recorrer diferentes ritmos de nuestra América.

“Despertando molinos” nos deja ese gusto rico y la alegría de saborear una naranja, de las dulces.

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